miércoles, 29 de octubre de 2008

40 años de motociclismo. Hasta donde la memoria me alcanza

Calificar como parca en resultados la recién finalizada temporada 2008 del mundial de motociclismo, es algo que aunque sea rigurosamente cierto en cuanto a títulos mundiales, no deja de ser una afirmación injusta a tenor de la progresión de este deporte en España. El último Gran Premio de la temporada en el circuito Ricardo Tormo de Cheste, me trajo nuevamente a la memoria el nombre de este grande tristemente desaparecido y recordé que los resultados más parcos de estos últimos años, el mismo Tormo los hubiese firmado en su tiempo.

Deberíamos remontarnos a finales de los años sesenta y principios de los setenta, punto de partida del potencial actual de nuestro motociclismo, y evidenciaremos la enorme evolución experimentada. Ahí encontraremos nombres míticos como Salvador Cañellas, Ángel Nieto, Benjamín Grau y Santiago Herrero, compitiendo gran parte de la temporada en circuitos urbanos, en los que las escapatorias no existían, las protecciones eran balas de paja delante de un muro, la moto no se pasaban por encima de un piano, porque lo que había era un bordillo, sin olvidar que con frecuencia las curvas, en realidad, eran esquinas. La única instalación permanente en España era el circuito del Jarama, y su única alternativa con carácter internacional, era el circuito urbano de Montjuich en Barcelona, célebre también por su prueba de las 24 horas.

En aquellos tiempos todos estos pilotos disputan total o parcialmente el mundial y completamente el campeonato de España. Todos tenían una calidad indiscutible, aunque solo pasaran a la historia las hazañas de Angel Nieto, no podemos olvidar que con la misma calidad que él estaba su versión catalana, Benjamín Grau, el cual nunca contó como piloto oficial para disputar con Derbi y junto a Nieto el Mundial, si acaso carreras sueltas. Sin embargo los duelos entre ambos en el campeonato de España fueron memorables (aun les recuerdo en carreras puntuables en los circuitos urbanos de Jerez y La Línea). Cañellas, antes de dar el salto al campeonato de España de rallyes fue un piloto importante de las pruebas puntuables para el Campeonato de España. Santiago Herrero tuvo la osadía de disputar un mundial con una Ossa en 250 c.c., artesanal y nacional. Estuvo tres años haciéndole sombra a pilotos legendarios del mundial y a las potentes Hondas de la época, posiblemente gracias a que inclinaba su moto hasta límites entonces impensables. Un accidente mortal en la Isla de Man en 1970 le privó de su vida y de conquistar el título. Aquellos pilotos no provenían de ninguna cantera, ni de ninguna copa promoción, eran auténticos aventureros que hicieron casi de todo por poder subirse a una moto para correr.


Por todo lo expuesto, solo nos quedó como referencia española a Angel Nieto, que durante la década de los setenta y principio de los 80 acumuló esos trece títulos mundiales de 50 y 125 – doce más uno como el prefiere llamarles - , con marcas como Derbi, Kreidler, Bultaco, Garelli y Minarelli, sin olvidar una experiencia frustrante con Morbidelli. Tuvimos que esperar hasta mitad de la década para conocer al segundo español que ganara un título mundial que aunque no oficial, si oficioso, Víctor Palomo – fue campeón del mundo de esquí acuático en 1969 - y su Campeonato FIM de 750 c.c. en 1976, aunque ya apuntó maneras con anterioridad al vencer en el Gran Premio de España de 1974 celebrado en el circuito de Montjuich en Barcelona, en la categoría de 350 c.c. Por fin teníamos a un ídolo para las categorías superiores, en las que se disputaban las carreras y los cetros nombres como el italiano Agostini (piloto con más títulos mundiales de la historia, 15) o los británicos Phil Read y Barry Sheene, sin olvidar al italiano Pasolini y el sueco Saarinen muertos en aquel trágico y aun no aclarado accidente de Monza en el Gran Premio de Italia de 1973, o un joven venezolano Cecotto, que llegó para que Agostini empezara a verle la espalda con cierta asiduidad a un piloto. Conviene no dejar de hacer referencia a Kenny Roberts – títulos mundiales de 500 en 1978, 79 y 80 - . El norteamericano, apodado el extraterrestre, al que le seguiría su compatriota Randy Mamola, abrió a finales de los 70 el camino para el desembarco elitista de otros pilotos compatriotas estadounidenses y australianos que brillarían en la década de los ochenta y noventa.

Un accidente en las 24 horas de Montjuich de 1979, casi le cuesta una pierna a Víctor Palomo, y este fue el fin de su carrera, el de su vida trágicamente se produjo el 11 de Febrero de 1985 como consecuencia de las complicaciones de una diabetes que padecía.


Los ochenta, los continuadores de aquellos grandes héroes y "La batidora".
Los éxitos de Bultaco con Angel Nieto se prolongaron hasta los inicios de los 80 gracias a la incorporación al equipo de Ricardo Tormo. Formaron un dúo que se repartieron los títulos de 50 y 125 en esos años. Conocidos como el maestro y el alumno inspiraron titulares de prensa como aquel que decía “El ángel que enseñó a volar”. Tormo consiguió dos títulos de campeón del mundo de 50 c,c., años 78 y 81., y se convirtió por tanto en el segundo español campeón del mundo, recordar que el título de Víctor Palomo oficialmente no lo fue.

Tras su andadura en Bultaco, Tormo inicia su estancia en Derbi, que incorpora al equipo a un joven Jorge Martínez “Aspar” y estrenan la categoría de 80 c.c. que sustituye a la de 50. Tormo no tendrá suerte, en la primera carrera puntuable rompe la moto, antes de la segunda en un entrenamiento en un polígono urbano cercano a la fábrica de Derbi, sufre un gravísimo accidente tras colisionar con un vehículo que nunca debió circular por aquella zona. Eso le destroza una pierna y le retira de la competición. Tormo nunca pudo ver su circuito en la ciudad valenciana de Cheste ni su nombre en el mismo debido a que una leucemia acabó con su vida el 27 de Noviembre de 1998.

Desaparecido Ricardo Tormo de las competiciones, el testigo lo tomó Aspar que obtuvo tres títulos de 80 - cilindrada que sustituyó a la de 50 c.c. - y uno de 125. Éste le dio el relevo a Herreros “Champi”, el español que fue el último campeón del mundo de la categoría de 80 c.c. En los años 80 también desaparece la cilindrada de 350 c.c., un tanto absurda ya que normalmente el campeón del mundo de 500 lo era también de tres y medio.

En cuanto a pilotos de la década destacaron en las cilindradas superiores, Spencer, Lawson, Gardner, Rainey y Swantch, Kocinski, además de ir ya aventurando a finales de los 80 a un Mike Doohan. Los años 80 supusieron por tanto que el dominio italiano y británico de las cilindradas mayores, fuera sustituido por estadounidenses y australianos.

Capítulo aparte merece la cilindrada del cuarto de litro porque en ella encontraríamos por fin presencia española de peso con Sito Pons, que siguiendo el camino de dos nombres de mucho peso como Spencer y el venezolano Lavado, sería campeón del mundo con Honda en los años 88 y 89, con espectaculares duelos con el otro español, de Yamaha, Joan Garriga. El año 1988 fue uno de los más exitosos para el motociclismo español ya que nos trajo el título de dos y medio de Pons y los de 80 y 125 de Aspar, habría que unirle los subcampeonatos de Garriga tras Sito y Crivillé en 80 tras Aspar. En total fueron 51 podios con 22 victorias, 17 segundos y 12 terceros. Y no sería menos en el 89 en el que nuevamente España obtendría el campeonato del mundo en tres de las cuatro categorías (“Champi” Herreros, 80; Crivillé, 125; Sito Pons, 250). Fueron los años en los que Angel Nieto acuño aquella frase de La Batidora, haciendo referencia al continuo potencial de sacar campeones en nuestro país.

Los noventa, ¿cal y arena o transición?

La década de los 90 se inaugura con otra reestructuración de las categorías, suprimiendo la de 80 y quedando el mundial en su actual formato, tres cilindradas. La primera mitad de los noventa fueron años parcos en cuanto a títulos, aquella batidora de repente parecía detenerse. Italianos y japoneses se alternaron en el dominio del 125 y 250 con pilotos como Harada, Sakata, Biaggi, Cadalora y Capirossi. Sería Biaggi el gran dominador de la categoría en la segunda mitad de la década. La continuación de los extraterrestres en 500, Raynei, Swantch y posteriormente la hegemonía Doohan. La década comenzó con un mal presagio ya que Carlos Cardús perdería el campeonato del mundo de 250 c.c. en la última carrera por una avería. Sus actuaciones hasta 1993 en que se retiró fueron mediocres, se le llegó a apodar el Papa, por besar el suelo en medio mundo debido a sus constantes caídas. Crivillé en su paso al cuarto de litro tampoco se destacó por actuaciones afortunadas. Por su parte Sito Pons pasaría al medio litro, al igual que Garriga. El primero no pasaría de resultados mediocres en una eterna excusa de estar adaptándose a la nueva cilindrada, no así Garriga que fue el primer español en subirse a un podio de 500 y mejor clasificado hasta la fecha con un 6º puesto final en el mundial de 1992. En esta categoría Alberto Puig otra esperanza de futuro tuvo un accidente en Le Mans en 1995 que le rompió una pierna que nunca pudo recuperar y terminó forzando su retirada. Finalmente Sito Pons y Puig pasarían a formar sus propios equipos en 500 y Garriga tomó el camino del mundial de Superbikes.

A finales de la década el mundial nos devolvería una década de sin sabores, ya que Crivillé que había pasado por 250 con más pena que gloria se hizo con una de las motos del equipo Honda Repsol del equipo de Doohan que incorporó a un tercer piloto, el español Sete Gibernau. Ambos harían grandes carreras, pero sería Crivillé el que protagonizaría otra alegría histórica para el motociclismo español, primero al disputarle cada gran premio al mounstro de Doohan y finalmente por ganar el título de 1999 una vez que el australiano perdería la totalidad de la temporada tras un accidente a principios de la misma en Jerez. Al final de la misma se retiraría. Crivillé fue el primer español en ganar una carrera de 500 y el primero en obtener el título mundial. Otra de las alegrías fue la recuperación del dominio del 125, con el título de Emilio Alzamora pilotando una Honda en un equipo dirigido por Angel Nieto.


El siglo XXI, ya somos grandes también en la más grande.

El año 2000 dejó la sensación de que Honda, a falta de un piloto de renombre como Doohan, decidió tomarse un año sin grandes evoluciones en la moto, motivo que propicio que Crivillé no pudiese repetir título y que Sete tampoco hiciese un año especialmente significable. La falta de un moto Honda adecuada y la ausencia de un equipo Yamaha con monturas competitivas propició que Suzuki tuviera su año con un equipo capitaneado por aquel Extraterrestre de finales de los 70 y con su hijo Roberts Jr, a los mandos de la máquina. Roberts consiguió el mundial sin que éste tuviese continuidad al año siguiente.

Ese 2000 no sería sino un año de transición hacia la constante de las primera década del siglo XXI, que consagraría en la máxima categoría a Valentino Rossi, primero en Honda y posteriormente en Yamaha. Retirado Crivillé, y con la recién estrenada categoría de Motogp en 2002, con sus motores de cuatro tiempos, que sustituyeron a los de dos tiempos de 500, Rossi tuvo sus primeros rivales en Biaggi, el brasileño Barros y los españoles Gibernau y Carlos Checa. Gibernau tras sus inicios en Honda Repsol y un efímero paso por Suzuki, consiguió sus mejores actuaciones en el equipo Honda Movistar capitaneado por Alberto Puig. Por su parte Checa siempre sobre una Yamaha se consolidó como uno de los pilotos punteros de la categoría, aunque siempre sin opciones a obtener el título mundial. En todas estas luchas Rossi fue revalidando título tras título con enorme superioridad. Se hizo con cinco mundiales consecutivos (2001-2005). En 2006 sería el norteamericano Nicky Hayden el encargado de aguarle la fiesta con una Honda Repsol que volvía a la senda de los títulos y con un Dani Pedrosa como segundo piloto del que se esperaba que fuera el relevo del italiano en la máxima categoría.

Pedrosa fue el máximo exponente de la nueva generación de españoles que volvían a ganar carreras y títulos en los años del dos mil, tras ganar el mundial de 125 en el 2003, dio el salto al cuarto de litro del año siguiente ganando dos campeonatos seguidos (2004-2005) con una superiodad más que manifiesta. Muchos creyeron ver en su trayectoria una similar a la de Rossi. Con semejante curriculum le esperaba una moto oficial Honda en el equipo Repsol de Motogp en el 2006, obteniendo el subcampeonato en el 2007, ya que si Rossi tuvo dos años malos con su Yamaha, Pedrosa se encontró con un equipo Ducati y una moto sin lugar a dudas de mayor potencia que el resto.

Del resto de los españoles de la última década destacar a Jorge Lorezo que recogió el relevo de Pedrosa en los 250 c.c consiguiendo dos campeonatos del mundo consecutivos, para subir al MotoGp en una Yamaha como compañero de equipo de Rossi, consiguiendo grandes resultados en el inicio de una temporada que finalizaría con un nuevo mundial del italiano flanqueado por Stoner y Pedrosa y un espectacular cuarto puesto del mallorquín.

En el 125 asistimos a una nueva hornada de pilotos jovencísimos, de tal manera que esta categoría se ha asentado más como una fábrica de futuros pilotos mundialistas para las dos categorías superiores, con edades incluso de 15 o 16 años. Pese a que en los nueve mundiales que se llevan celebrados en la presente década, solo dos han sido campeones del mundo de esta categoría, Pedrosa y Alvaro Bautista – subcampeón del mundo de 250 en 2008 -, hemos asistido a potentes equipos españoles con muchos pilotos nacionales jóvenes con actuaciones destacadísimas. No podemos olvidar el subcampeonato del mundo de Toni Elías en 2001, en la actualidad consiguiendo incluso podios en el motogp, las actuaciones destacadísimas de Pablo Nieto, Héctor Barberá – actualmente uno de los punteros del dos y medio – y otros pilotos de gran calado como Hector Faubel, Joan Olivé, Espargaró, Gadea e incluso el jovencísimo Marc Márquez que se presenta como una promesa consistente.

Faubel, Bautista y Olivé dan buena muestra del excelente momento al protagonizar un triplete en 125 en el Gran Premio de Turquía del año 2006 y cuyo único precedente se dio en el año 89 en el G.P. de la República Checa en 80 c.c. con Torrontegui, Champi y Aspar. Aspar se ha convertido en el auténtico creador de figuras de este deporte, no solo de nacionalidad española. Año tras año consigue montar equipos de 125 y 250 c.c. de grandes éxitos.

Los resultados de esta última temporada aun están en los medios de comunicación, solo nos queda destacar que este pequeño paseo por la historia del mundial en los últimos cuarenta años nos certifica que con o sin títulos en una temporada, tenemos todas las categorías con pilotos de altura, con equipos españoles de gran potencia en su infraestructura. Si su interés por este deporte se ciñe al papel que realizan los españoles en cada carrera, su asistencia no terminará con la actuación de Nieto en 50 o 125. Hoy en día tiene un amplio rosario de jóvenes españoles con talento disputando la cilindrada menor, jóvenes ya curtidos marcando poles, haciendo podiums y ganando carreras en la cilindrada intermedia, y otros jóvenes que ya escribieron parte de la historia de este deporte en la cilindrada reina, deleitando a los millones de espectadores que siguen las pruebas. Si a eso le unimos los circuitos permanentes que tenemos hoy en día en este país, las competiciones que se organizan siempre en busca de nuevos talentos, un campeonato de España que es el objetivo de numerosos chavales de otros países, todo ello nos permite afirmar que si bien el año no nos dejó títulos, esto es algo meramente circunstancial, ya que con o sin títulos España es, sin lugar a dudas y año tras año, una de las tres o cuatro primeras potencias consolidadas de este deporte.

Solo queda pedir disculpas a todos aquellos nombres que se pudieran haber quedado en el tintero, pero sin lugar a dudas el éxito español en este deporte es obra de tantos que sus nombres no cabrían en un breve repaso a esta historia de hasta donde mi memoria y mis sensaciones alcanzan.

viernes, 24 de octubre de 2008

La Asociación de Reyes Magos de Cádiz, vulgo la hoguera de las vanidades.

Desde muy antiguo, sobretodo desde que el hombre organizó sus sociedades de forma jerárquica, al ser humano le quedó la alternativa de o bien aspirar a elevar su posición a estratos superiores o bien asumir su condición inicial y permanecer en su estamento correspondiente durante toda su vida. Todo ello ha dependido de la cultura, del momento histórico y del carácter de dicho individuo. Esto es algo que es obvio pero necesario para la introducción de este artículo.

Las sociedad modernas occidentales u occidentalizadas tienen entre sus características ese afán de mejora en sus ciudadanos, hasta el punto de que países como Estados Unidos han incorporado oficiosamente un lema que lo define como “la tierra de las oportunidades”. Da igual desde donde ustedes empiecen que su ascenso puede llegar a ser ilimitado. De alguna forma u otra el resto de países de la órbita y con un nivel concreto de desarrollo han incorporado esa aspiración. Esto ya no es ni más ni menos obvio, es sencillamente real y de comentario necesario para el desarrollo del presente artículo.

En algunos de estos países o sociedades, en ese afán por escalar y por minimizar los tiempos y los esfuerzos, algunos de sus ciudadanos han decidido optar por tomar atajos. ¿En que consisten estos atajos? Si yo puedo llegar a ser célebre por mis consecuciones, eso me llevará a introducirme en ciertos círculos que me situarán en esas posiciones de privilegio social, pero puedo llegar a ahorrarme tiempo y trabajo en formarme ese sólido mérito, sencillamente introduciéndome en el círculo por una puerta trasera, a través de un conocido. La cuestión es que de estar constantemente en ciertos sitios, al final pasaré como alguien que pertenece al mismo desde el día que nació. Esto tiene además otra ventaja, si estoy con gente pudiente las oportunidades para relanzarme en todos los aspectos, incluido el de los negocios, se multiplica.
Aquí ya asistimos al triunfador sin una base de honor.

El atajo de los famosillos, se ha cocido en ese puchero al fuego del conocido título de la hoguera de las vanidades, y llegados a ese punto, el ser humano se convierte en un vampiro que absorve todo cuanto sea necesario para conseguir su objetivo. En Cádiz hemos asistido durante estos días a la vil carrera por ser Rey Mago en las próximas fiestas navideñas. Semejante nombramiento no solo te consolida como un importante de esta sociedad, sino que dado el carácter del personaje que representarás, te dará un halo de honorabilidad. Es decir te hace un lavaito de cara curioso. Y es por eso que tal elección se ha convertido en una campaña a mordiscos, en la que los aspirantes buscan votos por todos los medios como posesos.

Todo este sainete lo organiza la Asociación de Reyes Magos, y por como se ha dado todo y el resultado de la elección, está claro que tenemos una asociación en la ciudad que tiene de todo menos respeto por la ilusión de los niños, se diría que son cómplices de utilizarla. Es más, que diría un niño si supiera que hace muy poco Gaspar denunció en una nota que Baltasar andaba invadiendo palcos en Carranza, haciéndose acompañar de la descrita como “acompañante de turno”, que por culpa de Baltasar tuvieron que restringir las invitaciones y poner celo en la vigilancia de los acceso al palco, y que no obstante Baltasar se saltaba todas las reglas para según la denuncia, en un estado – posiblemente ebrio – agredía verbalmente a los empleados del club. Qué diría un niño si conociese que a Baltasar el otro día le tuvieron que invitar a salir del palco del estadio de Bahía Sur. Yo no se qué diría, pero si yo tuviese que justificarlo no me quedaría otra que explicarle que con dos mil años tanto Gaspar como Baltasar andan chocheando y han contagiado a los de la Asociación, o eso o explicarle que dos mil años cogiendo vicios feos, son muchos años.

Nos estamos lamentando por la crisis económica y parece que no nos hemos dado que si superar esta va a costar trabajo, más aun salir de la otra crisis de la que no hablamos, la de la falta de valores, en la que estamos encumbrando a lo zafio y sombrío.

sábado, 18 de octubre de 2008

En la cuerda floja del tiempo

Entre los aires festivos de los buenos resultados, entre toda esa satisfacción por ver al equipo ganando y haciendo buen juego, entre todos aquellos que comentan que al menos este año nos divertimos en la grada, y el tópico de ser cabeza de ratón en lugar de cola de león toma fuerza.

Entre toda esta euforia, también subyace el asunto del recurso de este verano. Dados todos los pasos en las instancias deportivas, según palabras del presidente, Antonio Muñoz, el Cádiz debería haber presentando la correspondiente demanda en el juzgado de lo contencioso administrativo, haciendo así efectiva la amenaza de acudir a la justicia ordinaria. Pero a medio camino de recojo los papeles y los presento en el juzgado, apareció la solución de acudir al TAS (tribunal de arbitraje deportivo), una posibilidad que antes de aparecer se me antojaba ya disuelta. Recordando que este tribunal es de mediación y por tanto para acudir a él, se necesita que las dos partes en litigio estén de acuerdo en ello, pasan los días y en tanto la federación española de fútbol no responde al ofrecimiento del Cádiz, se echa encima la fecha límite para interponer la demanda judicial.

Los mal pensados ya vinieron diciendo durante todo el verano que todo esto del recurso fue una pantomima que Antonio Muñoz se sacó de la manga para minimizar los efectos de un descenso que amenazaba con traerle una cola por él desconocida. El caso es que Antonio Muñoz tiene suerte hasta para tener razón, y fuera o no cortina de humo, la razón asistía al Cádiz. Los peor pensados se han puesto manos a la obra, a darle vueltas a la cabeza, y no sin razón intuyen que no se van a producir más demandas ni acudir a tribunales, el asunto del recurso ya está más que muerto, e incluso los hay que creen en un acuerdo entre Villar y Muñoz entre bambalinas.

Ayer viernes, en el programa del Submarino Amarillo que emite Onda Cádiz, asistió como invitado Julio Peguero, director deportivo de la entidad. En el momento en que se abordó el asunto de las deudas con la cantera, Julio Peguero afirmó que cuando llegó al club se encontró una situación económica gravísima, qué se habían centrado los esfuerzos económicos en resolver los contratos de la anterior primera plantilla y en dotar dentro de lo posible de buenos efectivos para la de este año. Y fue en ese momento en que tomé conciencia, a pesar del momento feliz y esperanzador que estamos viviendo en lo deportivo, de la situación real en la que ahora nos encontramos.

Algo me dice que los esfuerzos económicos realizados este año, son el último contraataque antes de dar la batalla por perdida. El club pasa por devolver el equipo a 2ªA con todos los dineros que ahí se manejan para que la sociedad vuelva a ser viable, esto es si o si. Frustrada la opción de haber mantenido la categoría por la vía inmediata durante el verano, y pese a las amenazas de Antonio Muñoz, la sociedad Cádiz C.F. no está en condiciones de soportar un litigio que se presentaría excesivamente largo y que desangraría al Cádiz en estas categorías fuera de la LFP. Confiar en retornar a 2ªA por méritos deportivos enfrentados a la Federación Española en los tribunales ordinarios, es mucho esperar. Es un riesgo que no se puede correr. Tengo entendido que Muñoz ya ha manifestado que si el proyecto de este fracasa, el año que viene los recortes serían aun más considerables. Es decir, o este año el Cádiz vuelve a ser de 2ªA, o a partir del año que viene, en el mejor de los casos volveríamos a retomar la situación del Cádiz de hace nueve años.

Para Antonio Muñoz en lo personal, esta necesidad toma aun más forma, ya que yo soy de los convencidos de que fracasada la venta de la sociedad a Baldasano, existía nuevo comprador pero siempre y cuando el equipo se mantuviese en la categoría. Muñoz, desde la marcha de Baldasano continúa en el Cádiz por obligación, está loco por vender sus acciones y no precísamente a precio de saldo, y retirarse de este ruidoso mundo futbolero. Quizás tenga al comprador aparcado a la espera del año que viene, y aunque Muñoz, cuando de vender se trata, interpreta por activo de la sociedad vaya usted a saber que cosas, no me lo puedo imaginar intentando convencer que uno de esos activos son un pleito que él sería capaz de jurar como ganado.

Así que entre gol y gol, disfrutemos, pero no olvidemos que estamos en una cuerda floja que no se sabe si nos salvará en esta maldita 2ªB hasta el final.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Cádiz C.F. Un palco sepulcral.


La palabra “institucional”, aparte de su significado lleva un valor añadido. Al que forma parte de la institución y la representa se le atribuye la capacidad de representación de una colectividad. Es así que se le exige unas formas, un comportamiento exquisito, una pulcritud en todo lo que le rodea.

Ya se que las formas no anuncian las verdades, pero como dice el refrán “la mujer del César no solo tiene que ser decente, tiene que parecerlo”. Ya que en el Cádiz C.F. parece que la decencia hace tiempo que desapareció, y todo no es sino una cuestión de dinero en la que todo vale, al menos debería hacer todo lo posible por parecerlo. Entre tanto no llega un propietario que le devuelva la claridad, la transparencia y la verdad al club, al menos, mantengamos la dignidad de ser pulcros en lo visible, en las apariencias.

Pero este club se fue nutriendo en sus últimos tiempos de acuerdos oscuros, de pactos con el diablo y la podredumbre no solo ha entrado en las salas de prensa o en las oficinas del club. No solo hay juegos de manos con “representantes” de la afición, que como diría el bueno de Fernando Estrella, más parecen representantes del club ante la afición, se acordaron también tratos con el diablo, qué como en tantas ocasiones, tomó la forma de pluma corrupta y tendenciosa. La podredumbre entró por la sala de prensa, donde aun se mantiene y llega al palco, tanto es así que personas de comportamiento indecoroso aparecen confundidos entre los representantes de la institución.

Uno comprueba espectáculos como el de la rueda de prensa posterior al partido Cádiz - Ceuta o ve fotos de ese palco, donde en un tiempo reinaba el señorío y el saber estar, y siente verdadera vergüenza en lo que han convertido el sagrario del templo de Carranza. Los mercaderes de lo indecente han ido ganando sitio y no nos damos cuenta del daño que están haciendo, no solo a la imagen de este club, sino de la ciudad.

Llevo toda mi vida sintiendo a este club en lo más profundo, sin que nadie me convenciese, sin que me educasen en ello, sin que nadie me llevase de la mano al fútbol de pequeño y me inculcase el escudo, sencillamente porque así me entró, y nunca estuve más lejos de algunas cosas que pasan en la grada y de otras mucho más graves que pasan en los asientos de privilegio. Hoy vi al gerente de la sociedad Santiago Pozas Arjona, explicando los esfuerzos que se han realizado y se siguen realizando por tener las instalaciones en condiciones tras las lluvias. En ese momento me acordé de aquello de los sepulcros, brillantes por fuera y llenos de podredumbre por dentro. Hay otras lluvias, con aguas mucho más sucias que lejos de ser achicadas se están embalsando y que terminarán por corromper absolutamente todo.

jueves, 9 de octubre de 2008

Encima de burro, "apaleao"

Hoy he recibido una llamada telefónica, gracias a Dios no estaba en casa en ese momento. El comunicante llamaba de parte de una entidad bancaria, posiblemente para ofrecerme algún producto, y digo posiblemente porque con ese banco no tengo relación comercial alguna.

Las experiencias con estos spams telefónicos son siempre las mismas. Ellos te ofrecen tarjetas de crédito, cuentas a un interés superventajoso, regalos por abrir una cuenta en la que se deposite la nómina, pero cuando le dices que ya tienes tarjeta y que procuras no usarla porque estás tieso, que tu nómina ya la tienes domiciliada en otra entidad y que no acaban de hacerte el ingreso y ya estás en rojo, cuando le demuestras que estás boquerón-boquerón, es entonces cuando el sujeto te ofrece un crédito hipotecario para refundir las deudas. Si en EEUU se impusieron las hipotecas subprime aquí se impone convertirte en un subprime a golpe de sablazos.

Esta crisis además de dejar a más de uno con una mano delante y otra detrás, está demostrando que la práctica por enriquecerse y reventar al mundo ya no tiene límites, se va a saco. Todos los días nos desayunamos con que los gobiernos van a empezar a destinar partidas importantes de dinero para rescatar a las entidades financieras, con el fin de que no se produzca el tan temido colapso económico. Utilizando los símiles de mi gran amigo Bululú, esto es como si Papá estuviese pagando las deudas que ha generado su hijo mayor con sus golfadas. Lo lamentable del asunto es que este hijo, aun está con la cara colorada, aguantando reprimendas y aceptando planteamientos de portarse bien, y en realidad en la cara de Papá sigue medrando.

Todo ese heroico rescate lo llevan a cabo los gobiernos con unos recursos económicos resultantes, no olvidemos, de lo recaudado o recaudable al ciudadano. O sea que cuando te levantas y te hablan de estas cosas, en realidad eres tu el que además de estar hasta el cuello con la hipoteca, estás financiando el rescate del banco de marras. Y no queda ahí la cosa, mientras te tomas un café lees que EEUU y Europa abaratan el precio del dinero, pero cuando parece que te empieza a pasar el aire por la garganta lees que, pese a ello, ha subido el Euribor, o sea, el dinero más barato y la hipoteca más cara. Está claro que uno se estaba ahogando, nos empujaron para que lo salváramos y una vez en el agua, el socorrido se está subiendo encima para respirar aunque sea a costa de asfixiarnos a los héroes.

Desde luego que no se cuando el ciudadano, harto de todo esto, se va a plantar, porque motivos de sobra ya los tiene.

lunes, 6 de octubre de 2008

El Universo, un romántico campo de tiro.


Desde los años 70 se conoce la presencia en el universo de unas corrientes de rayos gamma provenientes, en principio, de las profundidades más recónditas del mismo. El origen de esta energía parece encontrarse en el proceso de estallido de una estrella o bien en la colisión de dos estrellas de neutrones. Las estrellas sobreviven gracias al combustible resultante de la presencia de Hidrógeno que fusiona el Helio. Su muerte es la consecuencia de haber agotado el Hidrógeno. A partir de ahí, las más pequeñas (masas inferiores a 10 veces la solar) van apagándose sin más convirtiéndose en cuerpos muertos llamadas enanas blancas. En el caso de las de mayor masa, capaces de seguir fusionando el Helio y núcleos atómicos pesados, se inicia un proceso de expansión, contracción, convulsivo e incontrolado por así decirlo. Una excesiva contracción de toda esa masa en un espacio reducido, provoca la aparición del agujero negro y una explosión de la misma (supernova o hipernova). En la explosión se produce una emisión de energía compuesta por rayos gamma (RGB – Ray Gamma Bursts).

La duración de esta emisión es perceptible visualmente, dependiendo de la intensidad de la misma y su lejanía a nuestro planeta. Visualmente el efecto se desarrolla por un incremento de la luminosidad seguido de un paulatino apagamiento. Este fenómeno puede durar segundos u horas. Desde su descubrimiento hasta el año 2004, el fenómeno ha contado con la limitación de su observación terrestre; limitado por cuanto la atmósfera filtra la mayor parte de esta energía. En noviembre de 2004, la NASA puso en órbita el satélite Swift, que se encargaría de detectar estas emisiones y tener la capacidad de orientarse hacia su punto de origen buscando una toma concienzuda y rápida de datos. Desde aquel día Swift ha recogido una impresionante cantidad de datos, a razón de una media de dos fenómenos por semana. De su estudio se ha llegado a conocer no solo la potencia de esta energía que supera infinitamente la de la energía solar (la luz de los estallidos de estos rayos es equivalente a la luz de un trillón de soles), también se ha constatado lo usual de este fenómeno en el universo.

La mayoría de las explosiones que se han registrado provienen de estrellas situadas a varios miles de millones de años luz, pero ¿Qué ocurriría si una corriente de esta energía incidiera directamente sobre la Tierra, siendo lo suficientemente potente bien por su magnitud bien por su proximidad (inferior a mil millones de años luz)? Esta pregunta se la han formulado los científicos y las conclusiones son desalentadoras, porque es evidente que estaríamos a asistiendo al fin de la vida en el planeta. Un final que comenzaría por la absoluta destrucción de la atmósfera y la capa de ozono, una radiación imposible de soportar a la vez que una alteración de la temperatura del mismo acompañado de todo tipo de desastres naturales (terremotos, tormentas, etc.). Una guerra nuclear llevado al plano de lo inimaginable. Afortunadamente dicen que las posibilidades de coincidan todos los factores serían de un uno por ciento, Pero ¿Habrá aumentado este porcentaje tras los recientes descubrimientos de la Swift?.



La sonda ha llegado a registrar dos eventos de gran magnitud en 2008. Uno fue captado el 25 de Abril. Se producía en una pequeña estrella a tan solo dieciséis años luz, en “EV Lacertae”, una “enana roja”. La intensidad de esta explosión provocó que tras ser detectada por la Swift, los telescopios encargados de su seguimiento se desactivaran por razones de seguridad del propio material.
(http://www.elmundo.es/elmundo/2008/05/19/ciencia/1211222021.html).

La segunda fue la mayor explosión registrada hasta la fecha, catalogada como GRB 080319B. Se captó como proveniente de la constelación de Bootes (Boyero) el 19 de Marzo a 7500 millones de años luz. La NASA en su informe publicado la calificaba como “una extraordinaria explosión de rayos gamma, visible al ojo humano, y que tuvo lugar hace algunos meses, provino de un chorro estelar explosivo que apuntaba casi directamente hacia la Tierra.”
(http://ciencia.nasa.gov/headlines/y2008/10sep_nakedeye2.htm).

Las casualidades en todo esto no tienen fin, ya que esta última coincidió con la muerte ese mismo día del científico y escritor Arthur C. Clarke, autor de la novela 2001: Una odisea espacial, que fue llevada al cine por el director Stanley Kubrick. Es más, ese día se registraron de forma inusual cuatro explosiones más, cuando, como ya mencionamos, la estadística es de dos por semana. Ese universo grandioso, enigmático, maravillosamente hermoso, atrayente, y al que siempre hemos mirado de forma romántica, se nos presenta como un auténtico campo de tiro por el cual correteamos inconscientes.

jueves, 2 de octubre de 2008

¿Altera Internet la percepción temporal?


Desde que conozco y uso Internet he tenido la sensación de que la percepción del tiempo en lo referente a la red es diferente. Independientemente de la experiencia, de lo positivo o negativo de la misma, una sesión conectado a la red, es como todo, te puede divertir o aburrir, puede aportarte conocimiento, confusión o errores. Es evidente que una hora de esa sesión nos parecerá corta o larga en función de lo que nos abstraiga del entorno. Hasta ahí todo igual.
Lo sorprendente comienza cuando las experiencias en la red son almacenadas en nuestra mente, es ahí donde una vez recuperado el recuerdo el tiempo se dilata, de tal manera que un mes puede parecer un año y un año un lustro. Personas que se conocieron por Internet y conversaron durante unos días, dan la sensación de ser viejos conocidos. Hechos que fijaríamos en ocurridos hace tres años, en realidad sucedieron hace seis meses. ¿Qué enigma rodea a esta experiencia para que sean procesadas de forma diferente a las demás?

Tendría poco de mágico si la explicación la basáramos en la velocidad con la que experimentamos. El ritmo de desplazamientos, adquisición de conocimientos, experiencias en Internet es vertiginoso en comparación con esas mismas actividades en el mundo físico. Lo que en el mundo virtual es vivido o investigado en un intervalo breve de tiempo, en la vida real ocuparía un tiempo más prolongado. ¿Será por eso que nuestra mente con sus mecanismos alejados de la virtualidad supone que tal cantidad de experiencias debe remontarse a una antigüedad superior a la que realmente tienen y por tanto de ahí se deriva esa sensación que nos deja? El caso es que si existe una curvatura resultado de dos coordenadas, espacio y tiempo, virtualizada la primera – la espacial- , se distorsiona en nuestra mente la segunda – la temporal-.

A los que nos gusta rebuscar en el pasado, recuperar imágenes perdidas, los amantes de lo clásico, el vintage y en general los nostálgicos, normalmente consideran interesante en este sentido algo cuya antigüedad pueda superar los treinta o cuarenta años. En la vida real, no se considera clásico ni vintage cualquier cosa de hace cinco. ¿Dónde se sitúa el límite de lo clásico en Internet? ¿Qué antigüedad debe tener algo en el mundo de Internet para despertar el interés de los nostálgicos?

En este año, con motivo del décimo aniversario de Google, estamos teniendo buenas pruebas de cuanto expongo. Si por un lado decimos, “Dios mío, diez años ya”, por otro cuando recordamos las webs que visitamos entonces nos parece cosa del cretácico. ¿Que les diré si presenciamos una pantalla de Lycos de 1996? Yo he tenido la sensación que entre esa pantalla y el big bang hubo tan solo un suspiro, y que fue a partir de ahí cuando todo comenzó.


El mismo buscador Google ha encontrado atractivo removernos a aquellos tiempos, y ofrece la dirección www.google.com/search2001.html En ella, a la vez que rastreamos la red, nos ofrece un vínculo para que lo hagamos como si del 2001 se tratase. Ya incluso se empieza a manejar el concepto de arqueología de la red, algo así como webarqueología, con sitios como Waybackmachine o Web Archive (http://www.archive.org), que nos ofrecen su impresionante archivo de páginas organizados por fecha. Puede usted ver, por ejemplo, como era la web de Google cualquier día del año 1999. Cierto es que no funcionarán la mayoría o la totalidad de los enlaces, pero tal como ocurre con la arqueología, el aspecto nos dirá mucho de aquel tiempo, además tenemos la ayuda del recuerdo, aunque en lo temporal algo alterado. Una pequeña parte nos ayuda a reconstruir bastante del todo.

Una prueba de todo cuanto estamos tratando viene del hecho de que Web Archive empieza a almacenar páginas cuya antigüedad es superior a seis meses desde su creación, podemos suponer que la razón radica en que solo se archivarán páginas que ya presenten una expectativa de continuidad y ya son consideradas consistentes, pero también podríamos suponer y hasta sorprendernos que esto es un indicio para establece que en internet, con seis meses, ya eres digno de ser pasto del recuerdo.